Centro de desintoxicación en Cádiz

La terapia cognitiva conductual es un abordaje científico que integra teorías psicológicas del comportamiento, del aprendizaje social y la terapia cognitiva. Veamos de qué trata y por qué es útil en el tratamiento de adicciones. 

Tienen un amplio espectro de aplicaciones, sin necesidad de medicamentos. Pero, se consideran muy útiles en la recuperación de adictos. Son muy flexibles porque se adaptan al paciente y no al revés. Especialmente en el tratamiento de cocaína, alcohol, cannabis y también en las adicciones sin sustancia: el juego,  las compras, el móvil, etc. 

 

¿Qué es la terapia cognitiva conductual?

Las terapias de corte cognitivo-conductual han sido las que más se han utilizado con éxito en el tratamiento de las adicciones. Hay evidencia científica de sus buenos resultados, que se basan en que:

  • Reduce la frecuencia y cantidad de consumo
  • Ayuda al mantenimiento de la abstinencia 
  • Hace que más adictos permanezcan y puedan terminar con éxito los tratamientos
  • Funciona para calmar y curar la sintomatología de la enfermedad
  • Reduce las conductas desadaptativas, que se apartan de las normas y perjudican al individuo afectando a terceros, provocando intranquilidad y un estado de ánimo negativo.   

Una de las principales diferencias con sus antecesoras es que se orienta al presente. Se basa en qué puedo cambiar para mejorar y hace progresar y no tanto en el porqué he consumido. Hablar de ello no da la solución sino que hay que hacer un cambio. 

En su lugar, pone énfasis en lo que no va bien en los pensamientos y también se encamina a intervenir directamente en las secuencias comunicativas defectuosas,  es decir, el modo de relacionarse y pensar. Y todo ello se hace hablando con el paciente. 

El paciente no está bien emocionalmente. Las emociones y las reacciones están ligadas a los pensamientos.  Simplificando, del pensamiento dependen la conducta y la emoción. Hay que trabajar, por tanto, lo que se piensa, lo cognitivo y cómo se actúa, lo conductual.  Pongamos un ejemplo de cómo funcionamos:

 

Sí estoy esperando a alguien y mi cabeza me bombardea con pensamientos negativos, me pondré mal y cuando esta persona  llegue, reaccionaré mal. Si por el contrario soy consciente de lo que estoy pensando y cambio esos pensamientos negativos por positivos, emocionalmente no me perturbo  y cuando la persona llegue, además no voy a reaccionar mal.

 

Por tanto, consiste básicamente en el desarrollo de estrategias destinadas a aumentar el control personal que uno tiene sobre sí mismo.  No tenemos poder sobre lo que pasa a nuestro alrededor, pero sí podemos controlar  el interior. 

Las características generales de este tipo de terapia serían:

  • Centrarse en el afrontamiento de los problemas actuales que tiene el paciente
  • Buscar resultados rápidos para los problemas más urgentes
  • Fijar  metas y objetivos realistas 
  • Utilizar técnicas empíricamente contrastadas para incrementar la capacidad de los pacientes de  tomar sus propias decisiones y manejar sus asuntos

 

 

¿Cómo ayuda al paciente?

La terapia cognitiva conductual tiene un enfoque didáctico, al paciente se le enseñan una serie de habilidades y  herramientas. Las van a necesitar utilizar el resto de su vida porque lo que está haciendo es aprender a vivir  sin recurrir a la realización de la conducta adictiva.  

Por eso funciona muy bien en la terapia de grupo con pacientes de diferentes tiempos de recuperación que pueden utilizarlas mientras el paciente no esté preparado para ello. 

Son muy útiles para el manejo del craving o deseo irrefrenable de consumir.  Es el mayor obstáculo a salvar en un tratamiento para superar una adicción.  Es lo que hace abandonar. 

Esto sucede porque los deseos de consumir, que se han convertido en una necesidad psicológica, dominan los pensamientos, los sentimientos y las conductas del paciente durante el periodo de abstinencia. 

Les provoca pensamientos obsesivos, que no les dejan pensar con claridad ni tomar decisiones. Muchísima ansiedad, nerviosismo e irritabilidad. Por eso, se tiende a distorsionar la realidad  y dejarse llevar por la ira. Se debe trabajar para combatir y cambiar esos pensamientos y emociones. 

Para ello se aplican  estrategias de:

  • Detención del pensamiento y técnicas de distracción.
  • Entrenamiento en relajación. 
  • Control y programación de actividades. Hay que modificar los hábitos. El cambio es la clave.
  • Técnicas de imaginación o reenfoque.
  • Autoinstrucciones y autoafirmaciones
  • Desensibilización sistemática
  • Discusión de ideas irracionales. Los demás les hacen ver la realidad. 

Por esto funciona muy bien a través de las terapias de grupo fundamentalmente.   También en terapias individuales, de familia, de pareja etc. Además trabajan con las estrategias de entrenamiento en: 

  • Prevención de recaídas y manejo de situaciones de riesgo. 
  • En habilidades de comunicación,  asertividad, etc. 
  • Habilidades sociales y  para la vida
  • Manejo de la ira ….

En definitiva, la terapia cognitivo conductual ayuda a los pacientes a enfrentarse a la vida y a los problemas que le producen toda la angustia emocional del deseo de consumir. También les ayuda a entender la adicción como enfermedad

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